Guía completa

Verano: cuando el calor prepara la avería

Las averías eléctricas tienen mucho de estacional, y en Albacete se nota. En pleno verano, con el coche aparcado al sol y el motor caliente, el vano motor y el habitáculo llegan a temperaturas muy altas. Los aislantes de los cables se endurecen, los conectores de plástico se vuelven frágiles y la batería pierde capacidad por dentro, aunque arranque sin problemas.

Es la época en la que vemos más fallos de ventiladores, relés que se pegan y conectores derretidos en consumidores grandes. También es cuando más se usa el aire acondicionado, que exige mucho al alternador y a la instalación.

Otoño e invierno: cuando se ve el daño

La batería que sufrió en agosto da la cara la primera mañana de helada. El motor de arranque gira lento, el coche no arranca o lo hace a duras penas. Muchos clientes cambian la batería y, si el problema era la propia batería, se acaba ahí.

Pero a veces la batería nueva también amanece descargada. Entonces hay que buscar un consumo oculto: algún módulo que no entra en reposo, un relé que se queda enganchado, una luz de maletero que no se apaga o un accesorio conectado donde no debía.

Para encontrarlo, cerramos el coche, esperamos a que todos los módulos se duerman y medimos el consumo. Si es más alto de lo que debería, vamos aislando circuitos hasta dar con el responsable. Es un trabajo de paciencia, pero es la única forma de no ir cambiando piezas a ciegas.

Todo el año: puertas, portones y masas

Hay averías que no entienden de estaciones. El cableado que pasa por el fuelle de goma entre la carrocería y la puerta se dobla cada vez que abres. Con los años, algún hilo se parte por dentro y aparecen fallos raros: el elevalunas de una sola puerta, el cierre que no responde, el retrovisor que no se mueve. Lo mismo pasa con el portón trasero, donde van la cámara, la luz de matrícula y el cierre.

Las masas son otro clásico. Un punto de masa oxidado o un tornillo flojo provoca luces que parpadean, testigos que se encienden sin motivo o fallos que cambian según el día.

Vehículos de trabajo

Furgonetas de reparto, vehículos de empresa de los polígonos y coches que trabajan en el campo suelen llevar accesorios añadidos: rotativos, tomas de corriente, inversores, luces extra. Si se conectaron con prisa, sin fusible propio o robando corriente de otro circuito, acaban dando problemas. Revisamos la instalación y la dejamos como debería estar.

Cómo trabajamos

Primero te preguntamos. Cuándo falla, desde cuándo, si ha habido alguna reparación o accesorio nuevo. Después medimos: tensiones, caídas, continuidad y consumos. Cuando encontramos la avería, la reparamos con empalmes soldados o engastados, aislados y sellados para que la humedad no vuelva a entrar.

El coste depende del modelo y del tiempo que lleve localizar el fallo. Pide presupuesto sin compromiso; si la avería se alarga, te avisamos antes de seguir.