Guía completa
Las preguntas que te hacemos cuando entras por la puerta
Cuando alguien llega diciendo que el coche «hace un ruido raro de rueda», no levantamos el coche a ciegas. Antes hacemos unas cuantas preguntas, porque las respuestas ahorran mucho tiempo de desmontaje.
¿A qué velocidad empieza? Un rodamiento gastado suele hacerse notar a partir de velocidades medias y va creciendo. En ciudad pasa casi desapercibido; en la A-31 camino de La Roda o en la A-30 hacia Hellín se vuelve imposible de ignorar.
¿Cambia al girar? Esta es la pregunta clave. En una curva, el peso del coche se va hacia fuera y carga más la rueda exterior. Si el zumbido sube cuando giras a la izquierda, el sospechoso es el rodamiento derecho, y al revés. En una rotonda se nota muy bien.
¿Has pasado por algún bache fuerte o un camino? Un golpe seco contra un bordillo o mucho uso por caminos agrícolas con polvo y charcos pueden dañar el retén del rodamiento. Cuando entra suciedad o agua, la grasa pierde su efecto y las pistas se marcan.
¿Se ha encendido el ABS? Muchos rodamientos modernos llevan integrado el anillo que lee el sensor de ABS. Si el anillo se deteriora, el testigo puede aparecer antes que el propio ruido.
¿Has cambiado ruedas hace poco? A veces el ruido es un neumático con desgaste en dientes de sierra y no tiene nada que ver con el rodamiento. Lo descartamos siempre.
Lo que hacemos después
Con esas respuestas salimos a probar el coche. Luego, ya en el elevador, giramos cada rueda con la mano: un rodamiento sano gira suave y silencioso; uno dañado transmite una aspereza que se nota en los dedos. También empujamos la rueda arriba y abajo para buscar holgura.
Una vez localizado, la forma de cambiarlo depende del diseño. Hay coches en los que el rodamiento va a presión dentro de la mangueta y hay que extraerlo y meter el nuevo con prensa, apoyando en el aro correcto. Montarlo a golpes marca las pistas y el ruido vuelve al poco tiempo. En otros modelos el rodamiento viene integrado en un buje que se atornilla completo, y el trabajo es más rápido.
En los dos casos revisamos el sensor de ABS, limpiamos la zona de asiento y apretamos la tuerca central al par que indica el fabricante. Un apriete flojo o excesivo acorta la vida de la pieza nueva.
Por qué no conviene dejarlo para más adelante
Un rodamiento que zumba no se va a arreglar solo. Con el tiempo coge holgura, la rueda empieza a moverse, se desgastan de forma irregular las pastillas y el neumático, y en casos extremos puede llegar a calentarse mucho. Si haces muchos kilómetros por autovía, el desgaste avanza rápido.
El coste depende del modelo y del tipo de rodamiento que lleve tu coche. Cuéntanos qué notas y pide presupuesto sin compromiso; si el ruido viene de otro sitio, como un palier o un neumático, también te lo diremos.