Guía completa
El escape es un tubo largo que recorre los bajos del coche y está expuesto a todo: calor extremo por dentro, agua y frío por fuera, golpes con piedras y vibraciones constantes. Por eso, cuando algo falla, lo más útil es recorrerlo de delante hacia atrás, como hacemos en el elevador.
Tramo 1: colector y junta
Es la parte pegada al motor, la que más calor soporta. Aquí lo típico es una junta quemada o un espárrago partido. Se nota como un tic-tic rápido con el motor frío que a veces disminuye al calentar, porque el metal se dilata y cierra la fuga. Ojo con este tramo: una fuga delantera puede meter gases en el habitáculo a través de la ventilación. Si notas olor dentro del coche, no esperes.
Tramo 2: flexible
Es una malla trenzada que absorbe el movimiento del motor respecto a la carrocería. Cuando se rompe, aparece un zumbido o un ruido de chapa vibrando, sobre todo al ralentí y al acelerar suave. No se suele soldar con garantías: se sustituye.
Tramo 3: catalizador y filtro de partículas
Si el coche los tiene, van aquí. No son parte de esta ficha, pero los revisamos de paso: un golpe en los bajos o un exceso de temperatura pueden dañarlos. Si hay síntomas, te contamos lo que vemos y lo tratamos en el servicio de catalizador o de filtro de partículas.
Tramo 4: intermedio y silencioso final
Es la zona más castigada por la corrosión. Dentro del escape se forma agua al quemar el combustible. En coches de ciudad que hacen trayectos cortos, sobre todo en invierno con las mañanas heladas de aquí, esa agua no llega a evaporarse y se queda dentro del silencioso, oxidándolo de dentro hacia fuera. Por eso a veces un silencioso con buena pinta por fuera está perforado.
Este es también el tramo más expuesto a golpes. En vehículos que entran en caminos agrícolas o en fincas, una piedra o un desnivel pueden aplastar el tubo o arrancar un soporte.
Soportes y gomas
Lo menos vistoso y, a menudo, el origen del problema. Una goma cuarteada por el frío y el calor deja que el escape se mueva más de la cuenta. Ese movimiento acaba rompiendo soldaduras o haciendo que el tubo golpee contra los bajos al pasar badenes. Cada vez que reparamos un tramo, revisamos y cambiamos las fijaciones que lo necesiten.
Soldar o cambiar
Si el metal alrededor de la fisura está sano, soldamos. Si está muy oxidado, una soldadura duraría poco y lo honesto es sustituir el tramo. Te lo enseñamos en el elevador para que veas en qué estado está. Si la ITV está cerca, ten en cuenta que una fuga o un exceso de ruido son motivo de defecto; puedes combinarlo con una revisión pre-ITV.
El coste depende del modelo y del estado; pide presupuesto sin compromiso en contacto.